Su historia es anterior a la cultura que la madre España trajo al continente. Se registra en los anales de la historia, que cuando los españoles llegaron a nuestro territorio encontraron en él a pueblos comarcanos a Santa Marta como Bonda, Bondigua, Giriboca o Geriboca o Cariboca (después Mamatoco) Masinga, Chengua, Curinca o Gaira, pueblo al que el bachiller Fernández de Enciso llamó Baira, Tangica y Taganga entre otros.
La comunidad tribal aparece en América cuando el hombre deja ser nómada para convertirse en sedentario, la tribu aparece principalmente como una organización de tipo comunitario en la cual se nota inmediatamente la carencia de una elite que gobierne. Esto quiere decir que las sociedades tribales no cuentan con alguna forma de organización interna sino que simplemente no existe el cargo de autoridad tribal, la comunidad misma de acuerdo con sus necesidades toma sus decisiones en consenso y siempre son guiados hacia el bien común.
En este periodo en Taganga la situación era la siguiente: Sectorización en los roles que desempeñan los caciques, pues aunque son denominados caciques no es periodo de cacicazgo en razón de que la jerarquía estaba basada en la experiencia puesto que conforman un consejo de ancianos. El cacique Dumbira desempeñaba un rol en este sector, era el custodio del agua que consumía la comunidad, Biyuca desempeñaba la función de protección al medio ambiente pues anunciaba las lluvias y tempestades, Dumaruca tenía la función de un capitán de puerto y Donkarinca era el depositario de la religión, pues estaba situado sobre la línea negra en el punto de pagamento, todos ellos se reunían en el centro ceremonial a tomar decisiones como en un consejo de ancianos presidido por Dibijuca que residía en una playa aledaña al parque Tayrona; estas reuniones se realizaban en el centro ceremonial que se localizaba, donde hoy se encuentra la iglesia y a él conducían caminos empedrados unos de los cuales partía desde donde hoy se alza la planta piloto de la facultad de ingeniería pesquera de la Universidad del Magdalena, otro de esos caminos subsistió hasta el siglo pasado y era llamado el camino de los Perdomos el cual partía desde la calle contigua a la iglesia y terminaba en el sector de Dumaruca, muy cerca del mar.